La luna me susurro tu nombre
dijo que dibujabas
mi extraño rostro
en las estrellas,
gritando suspiros a las hojas
y tiñiendo de pasión cada sentimiento.
Anidaste mi mente
y ahora vuelas libre
de ropajes y cadenas
dejando destellos arcoiris
en la monocromática ciudad.
Así pintamos el sol
verdeazul de locura
y contigo la noche arde reflejo de tu cuerpo.
Y contigo la fría muerte no puede alcanzarnos
atrapada en enredaderas
quemándose en nuestros ojos
y cuerpos fusionados de magma.
El miedo me evita
al enfrentar la muerte
ahuyándole a la luna
con nuestras pieles en plata.
Si es contigo
haremos al desierto de concreto
llover de envidia
creciendo como maleza
en cada esquina.