viernes, 8 de marzo de 2019

Apátrida

Dame un segundo para explicarte
No podría escribirle a un país entero
No podría cargar en una palabra
con el peso de tanta carne aglomerada
en eso que llaman nación.
Chile, Argentina, Francia.
Ni sus ciudades.
No puedo cantar a París como Huidobro
Me imagino porun momento homenajeando a Venecia.
Y es un reflejo patético.
Solo tengo de ellas una fantasía
calles vacías que nun he visto

Por una parte no he recorrido el mundo
No he tenido el privilegio
Y por otro no me interesan sus ciudades:
Los vi construir grandes obras
y comprendí que era absurdo

Insisto:
No puedo cargar con tantas miradas en mi espalda
No amo a la humanidad
Estoy enamorado de lo humano
De la persona que resuena
Que vive vertiginosamente.
No cargaré en mis versos terribles
con la mediocridad del ganado voluntario
Dedicaría mis palabras a los respiradores de fuego
Pero su aire es más poético que esta tinta inerte
Su música mueve nubes
Su danza hace brotar estrellas
La muerte es su permanente compañía
de esas almas condenadas a vivir.

lunes, 11 de febrero de 2019

Campo de batalla


Quiero dejar de luchar
Este traje de batalla esconde las heridas
mi cuerpo azulado y las llagas.
Quiero respirar cielo
encontrar un abrazo cálido
Sin tener que mendigar
Sin inventarte fantasías delirantes
para ocultar los niños que somos
detrás de estas armas de grueso calibre

¿Cuándo el amor se transformó en un campo de batalla?
Mis cadáveres decoran los prados verdes
La tranquilidad está ahí
Bajo los restos de mis fracasos
Bajo las ruinas de mis castillos en el aire
¡Detengan los asedios!
El amor no es esto
Ni tampoco aquello
¿Cómo voy a entregar mi latir sereno
en esta sinfonía de palabras de 9 milimetros?
Cómo entre las miradas ambiguas
Cómo entre escopetas recortadas
Cómo entre los besos bombas de racimo

No hay conquista posible en los roces imbuídos de veneno
No quiero seguir necesitando anticuerpos para confiar en tu mirada
Desvistámonos de chalecos antibalas
Y pongamos el pecho al fuego
¿Cuando transformamos el amor en un campo de batalla?
Si hay que morir seré martir
Antes de partirme el cráneo elaborando estrategias
para dominarte

Te esperaré sentado al costado del fuego cruzado
Y las balas no podrán tocarnos
Pondré mi mano en tu corazón helado
Sentiremos temor
Volveremos a ser niños muertos de miedo
Sentiremos pánico
A lo lejos escucharemos los cánticos
la guerra desvanecerse
En un segundo todo pasará
Reinará el silbido del viento nuevamente
Seremos soberanos de nuestro ritmo cálido
Recuperaremos nuestros ojos líquidos
Y nuestros labios dibujarán símbolos mágicos
Hasta que volvamos a ver las nubes bailar en silencio
Inocentes, ingenuos, de nuevo,
por primera vez.