viernes, 16 de marzo de 2018

La noche era oscura

Tengo el mal hábito de la tristeza
que se ha convertido en mi leitmotif
Ha pintado mi alma
Ya nunca podré saber si había azul
antes de mi alma
o alma antes del azul.
Pero es un enredadera llena de marañas
adornando mi corazón cálido.

Tengo una tristeza universal
que me hace creer en lo humano más allá de lo humano.
Mi tristeza es ancestral,
son los ojos reflejando la noche oscura
por siglos y siglos de palpitaciones,
por generaciones de silencios,
por vidas de soledades,
por cientos y cientos de muertes
reflejados en la noche oscura.

Es el murmullo nocturno
despidiendo a quien parte al silencio
junto al fuego en campos indómitos.
Son los años de cadenas en mis manos negras
Es ser de tierra arrebatado de su árbol sagrado
Es el amor perdido antes de tiempo
Son las lágrimas de impotencia
que cultivan los perdedores de las guerras en las minas de hielo.
Es el sustento rocoso en las minas de carbón
Son los silencios de impotencia tras los golpes de la bestia
Es el asco de llorar la flor deshojada
Es el cuerpo desposeído de todo
Mi tristeza ancestral
ya ni tiene la noche oscura para lamentarse.