Esta casa ya no es mi casa
Pronto la habitarán otros seres
La llenarán con sus ilusiones y desdichas,
con todas sus piltrafas y artilugios.
Taparán los agujeros que ha ido dejando el tiempo
y las manchas que van dejando la vida.
Estas paredes blancas serán adornadas
y verán otros cuerpos entregarse al amor.
Ocuparán el espacio de mi soledad nocturna
que mira la luna y el humo en silencio.
Habrá vida.
Otra vida.
Siempre me negué al signo del cangrejo
Y hoy me siento desnudo de hogares etereos.
Tendré que habitar el aire,
volver a recorrer las aguas en busca de nuevos paisajes.
Aquí dejo mis árboles fósiles
como monumento a mi residencia en esta tierra.
viernes, 26 de enero de 2018
lunes, 22 de enero de 2018
Sín Título
He llorado pensando en ti
sin derramar una sola lágrima.
En el recuerdo de tu calor en las noches
he sentido el frío intenso del verano.
En la luz de tus ojos infantiles
vi el reflejo opaco de mi alma oscurecida
y me hice nudos en la garganta
para creer las palabras que salían de mi boca silente.
Siente el peso de mi sangre azul,
ésta es mi imagen
un alma ahogándose en la noche oceánica.
Tu siempre fuiste el faro en la orilla de las playas hogareñas,
y yo siempre busqué ser naufragio de naves legendarias.
Nadie me advirtió de la presión aplastante de este abismo,
pero es el precio que pagamos por la aventura,
por la curiosidad,
por descubrir la verdad indecible de nuestra sombra.
Notar que su movimiento precede al de mi cuerpo
en las noches claras.
Yo soy la sombra y mi cuerpo es reflejo
la máscara ritual de mis espacios luminosos,
pero la totalidad no es unívoca,
y pagaré el precio de mi alma destemplada
a la deriva en las aguas calmas de esta noche sin estrellas
sin luces rítmicas que me guíen a la costa.
sin derramar una sola lágrima.
En el recuerdo de tu calor en las noches
he sentido el frío intenso del verano.
En la luz de tus ojos infantiles
vi el reflejo opaco de mi alma oscurecida
y me hice nudos en la garganta
para creer las palabras que salían de mi boca silente.
Siente el peso de mi sangre azul,
ésta es mi imagen
un alma ahogándose en la noche oceánica.
Tu siempre fuiste el faro en la orilla de las playas hogareñas,
y yo siempre busqué ser naufragio de naves legendarias.
Nadie me advirtió de la presión aplastante de este abismo,
pero es el precio que pagamos por la aventura,
por la curiosidad,
por descubrir la verdad indecible de nuestra sombra.
Notar que su movimiento precede al de mi cuerpo
en las noches claras.
Yo soy la sombra y mi cuerpo es reflejo
la máscara ritual de mis espacios luminosos,
pero la totalidad no es unívoca,
y pagaré el precio de mi alma destemplada
a la deriva en las aguas calmas de esta noche sin estrellas
sin luces rítmicas que me guíen a la costa.
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