viernes, 2 de agosto de 2013
Vivo
Cuando dejé de estar sumergido en mis pensamientos, desconectandome por unos instantes de las pruebas y trabajos que se venían encima, me dio sed, quería algo dulce. Levanté la vista del ordenador y miré a mi lado, ahí estaba la botella de coca-cola, dudé en servirme un vaso, pero de igual forma lo busqué, ya que estaba al lado mio. Cuando estoy en eso, estirando mi mano hacia el baso siento, por un leve instante, el peso de la mirada de la bebida de fantasía, persuadiendome a que no olvidara tomarla. Creo que me quiere entre sus redes.
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