Pueden mojar las manos
incluso dispararnos,
de nuestro ardiente cuerpo
brotará la sangre creadora
que reescribirá la historia.
Los corazones hirviendo
de amor o rabia
no se detienen ni con plomo.
Esperamos el desenlace
con ojos abiertos
y colmillos afilados.
Así mueren los lobos
en estado salvaje,
como semillas que romperán
el cemento de la paz social
y brotarán jaurías de fuego
que no la parará nadie,
ni el apocalipsis.
Así mueren los lobos
en estado salvaje.
engrifados con las hermanas
entre la espada y la pared
frente al pastor y las ovejas
que no saben nada
ni de la vida.
Así mueren los lobos
en estado salvaje.
Peleando y juntos.
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