lunes, 22 de enero de 2018

Sín Título

He llorado pensando en ti
sin derramar una sola lágrima.
En el recuerdo de tu calor en las noches
he sentido el frío intenso del verano.
En la luz de tus ojos infantiles
vi el reflejo opaco de mi alma oscurecida
y me hice nudos en la garganta
para creer las palabras que salían de mi boca silente.

Siente el peso de mi sangre azul,
ésta es mi imagen
un alma ahogándose en la noche oceánica.
Tu siempre fuiste el faro en la orilla de las playas hogareñas,
y yo siempre busqué ser naufragio de naves legendarias.
Nadie me advirtió de la presión aplastante de este abismo,
pero es el precio que pagamos por la aventura,
por la curiosidad,
por descubrir la verdad indecible de nuestra sombra.
Notar que su movimiento precede al de mi cuerpo
en las noches claras.
Yo soy la sombra y mi cuerpo es reflejo
la máscara ritual de mis espacios luminosos,
pero la totalidad no es unívoca,
y pagaré el precio de mi alma destemplada
a la deriva en las aguas calmas de esta noche sin estrellas
sin luces rítmicas que me guíen a la costa.


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