No hay nada sólido, hasta el presente parece temblar,
se resquebraja ante cada leve cambio.
No me arrepiento de ningún segundo, de ningún susurro,
de ninguna mirada, ninguna lagrima ni ninguna sonrisa.
Aunque un sabor amargo se instale en mi garganta, aunque el sol
pierda su calidez; solo pasó. No puedo forzar los sentimientos.
Me hubiese gustado llegar a cumplir cada promesa
cada deseo y cada inspiración.
No lo niego.
Al final, solo puedo pensar que cada momento,
podría desaparecer en el acto.
podría desaparecer en el acto.
Que cada sentimiento puede esfumarse en el aire.
Para mí, tal vez, lo único sólido que hay sean los recuerdos.
Aun así vivo abrazando el presente.
Paso mucho tiempo recordando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario