demasiado lento.
En realidad no me muevo,
me empuja la inercia
de unos ojos ajenos.
Me quedo quieto
y espero,
espero.
Espero
dejar de esperar.
No soy yo quien se mueve,
todo se mueve al rededor,
demasiado rápido
aunque va muy lento.
Ya no quiero moverme,
Ya no quiero moverme,
quedé condenado a la espera,
me quedo quieto con la cara al viento,
me quedo quieto con la cara al viento,
en una tarde tibia:
Esperando la luna llena.
Esperando la luna llena.
Ya no quiero moverme,
que se mueva ella.
Y la luna sabe,
que se mueva ella.
Y la luna sabe,
porque lo ha visto,
que este mundo no para,
y que todo se mueve.
La luna busca mis quietos ojos,
La luna busca mis quietos ojos,
y en los mios no se refleja ella,
sino que unos ojos distantes
sino que unos ojos distantes
que desaparecen en colores rojos,
con enigmático silencio
y olor a tierra.
con enigmático silencio
y olor a tierra.
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