Uno podría y tiende a pensar que las cosas suceden de similar manera o son relativamente constantes. Sin embargo a veces, como en muerte o la locura, cosas que parecían dirigirse hacia cierto punto, simplemente quiebran su camino, espontáneamente.
Podemos pensar, por ejemplo, que al subir una montaña, la bajada hacia el otro lado será parecida al camino ascendente, sin embargo, hay posibilidades de encontrarnos con un precipicio al otro lado.
De la misma forma, como acto de fe uno cree que las deudas serán pagadas en su debido tiempo. Pero en realidad no todas las deudas se pagan. O por lo menos, no cuando uno más lo necesita.
A lo que voy es que funcionamos de una forma muy convencional, se nos olvida que el mundo no está hecho de constantes, sino que es solo la forma con la cual le intentamos dar sentido. Por eso, quienes viven sin ideas preconcebidas, sin 'grandes esperanzas', podrán sorprenderse constantemente con lo que ven, pues es difícil decepcionarse de esa forma.
Está bien; creemos saber que hay a la vuelta de la esquina, pero en realidad no podemos estar seguros hasta verlo.
Pero ¿se puede dudar de todo lo que existió antes o estaba surgiendo llegado el momento de quiebre?
Si al otro lado de la cima, nos espera un acantilado, ¿realmente estábamos escalando una montaña?
(...)
Probablemente no, pero eso no nos va a quitar la sensación de haber escalado.
A pesar de lo que pueda haber sido el resultado, lo cual es bueno y malo al mismo tiempo, es que la sensación del proceso es algo que vamos a tener independiente del 'resultado' de la acción.
...Es por eso que la ciencia falló. Porque poco le sirve al espíritu escuchar las respuestas que en realidad ya conocemos... pero eso es para otro momento.
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